Mejores técnicos para una mejor realidad

SALA DE PRENSA

Quisqueyanas valientes y atrevidas

Permítanme intentar decir lo que creo sobre el miedo de nosotras a asumir posiciones “altas” en las organizaciones y a estudiar carreras “difíciles”

Por: Michelle Portet

En los últimos años hemos visto un aumento de las mujeres en posiciones de alta dirección en empresas, partidos políticos y en la administración pública. Aunque soy joven y el actual es mi primer empleo después de graduada, he vivido la experiencia de cerca, pues trabajo en una organización enfocada en mejorar la formación y educación técnica y en un equipo conformado mayormente por mujeres que aportan talento, compromiso y mucho esfuerzo. Todas tenemos el objetivo en común de que queremos trascender en la sociedad.

Es un hecho: la educación saca lo mejor de cada uno. El aumento de la educación de las mujeres y las niñas genera un círculo virtuoso general. Se ha demostrado que, en la medida en que una sociedad ofrece las condiciones para las mujeres avancen, el impacto positivo se refleja en el progreso de su familia, de su comunidad y por ende, de las economías.

Sin embargo, los estudios han demostrado que en la República Dominicana todavía el 24.6% de las mujeres tienen ingresos por debajo de la línea de pobreza general y el número de mujeres que estudian o trabajan en carreras técnicas es muy bajo. Como mujer, sé que tengo el privilegio de estar entre quienes no temen a estudiar carreras técnicas, a escalar en una empresa o a emprender.

Las mujeres han ido rompiendo las barreras de la educación: asisten a escuelas y universidades y obtienen mejores calificaciones en todas las áreas. Cada vez hay más ingenieras, físicas y matemáticas. Sin embargo, la elección de las carreras de bachillerato y los estudios superiores sigue estando marcada por estereotipos de género: el porcentaje de mujeres en las formaciones técnicas o científicas apenas alcanza el 29% del total de estudiantes.  Parece que todavía es difícil para las mujeres seguir nuestra verdadera pasión, arriesgarnos para estar preparadas en lo que se demanda y enfocarnos en el futuro. El talento no tiene género.

Y la igualdad no es solo un asunto de la mujer: cada día está más demostrado que la participación de la mujer en el trabajo no solo beneficia la economía y la sociedad, sino que también tiene efectos directos sobre las empresas. La revista Forbes, en 2016, indicaba que las empresas que cuentan con un mayor número de mujeres en su fuerza laboral tienen en promedio un 42% más de retorno sobre sus ventas.

Estoy convencida de que todas podemos ser líderes y tomar nuestra ruta de pasión para empoderarnos y hacer que la República Dominicana progrese.

Mi llamado hoy es para que cada mujer, adolescente y niña siempre busque su verdadera pasión.  Que nos arriesguemos para prepararnos y enfocarnos en el futuro. Debemos ser valientes y atrevidas. Insisto: el talento no tiene género. ¡Esfuérzate, edúcate y lucha por tus sueños día a día!

Referencias:

Fuente: El Día

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